No te voy a asegurar que me acuerde de todas las cosas, y si me acuerdo, pocas te las diré. No quiero que te quedes todo el día conmigo, pero tampoco que me dejes de lado y solo me llames de tanto en tanto. No te puedo jurar que no tenga defectos, ni que no cometa errores.
Puedo llegar a ser una estúpida, y a veces mi orgullo me gana y me convierto en una prepotente. No te aseguro que sea la mejor, ni la más guapa, no creo que llegue a ser tan simpática como todas esas chicas. No tengo un pelazo, ni unos ojos que los miras y te enamoras, mi sonrisa es horrible, y odiarás como me río. Tendrás que perdonarme bastantes veces. Mis bromas llegan a ser un poco odiosas y cansan, y te diré barbaridades con un: "es broma, no te enfades" detrás sabiendo lo que viene después. Me arrepentiré cientos de veces de no decir lo que podría llegar a decirte. Pero, lo único que te puedo prometer es que te cuidaré aunque no tenga fuerzas, te haré reír cuando yo no puedo ni sacarme una minúscula sonrisa, y que te voy a querer como yo sé.
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